Estudiante destacado en liderazgo: Emilio Diez Barroso

La Academia SIMA tiene como objetivo empoderar a la próxima generación de agentes del cambio aprovechando el poder del cine para fomentar el liderazgo, el pensamiento crítico, la ciudadanía global y el compromiso cívico. Un ejemplo destacado es el de Emilio, quien tomó la iniciativa de crear un Club de Cine SIMA en su colegio, el Aiglon College, en Suiza. Gracias a su liderazgo, Emi ha reunido a sus compañeros para explorar cuestiones globales, entablar un diálogo significativo y experimentar el poder transformador de la narrativa documental.

«Los documentales de SIMA me han enseñado lo que son la responsabilidad, el esfuerzo y la solidaridad».

Emilio ha estado en contacto con los Social Impact Media Awards desde sus inicios, lo que ha alimentado su pasión por el cambio social y la transformación a través de la narración de historias. Emilio es un joven mexicano-estadounidense de 17 años que vive y estudia en Suiza. A medida que desarrolla el proyecto Ethologics, su objetivo es fomentar una comunidad solidaria interesada en la educación y la colaboración para lograr un cambio positivo y una transformación en beneficio de la humanidad en este planeta. 

SITIO WEB | INSTAGRAM

ENTREVISTA CON SIMA 

 

1. ¿Podrías contarnos un poco sobre ti y tus intereses en el cine y el impacto social?

He colaborado con SIMA junto a mi madre, Claudia Flores, quien ha formado parte de los Premios SIMA desde su creación.

Desde un espacio seguro e íntimo, he podido acceder a nuevas realidades, despertando una empatía más profunda hacia la humanidad en todo el mundo. En el seno de mi entorno familiar, he tenido la oportunidad de enfrentarme a los retos a los que se enfrentan personas de otras partes del mundo y, gracias a ello, de suscitar y enriquecer conversaciones, encontrando la inspiración para unirme a la búsqueda de soluciones y participar de forma colaborativa.
A través de mi propia perspectiva, puedo empatizar con las personas, fomentando un sentido de afinidad a pesar de la distancia: una conexión de corazón a corazón.

Los documentales nos ofrecen una perspectiva auténtica, mucho más impactante que el simple hecho de leer sobre una cultura o asistir a una conferencia sobre ella. De este modo, SIMA refuerza la labor educativa, prestando apoyo tanto a los profesores como a los padres y a las familias.

2. ¿Qué te inspiró a crear un club de proyección de películas de SIMA Impact en tu colegio?

Mi pasión por la diversidad y la conciencia global ha marcado mi vida y, en última instancia, me ha llevado a descubrir SIMA. Inspirada —y, en ocasiones, abrumada— por la creatividad y el impacto de estas películas, me pasaba el tiempo viendo documentales con mi madre. Con cada película, mi visión del mundo se ampliaba, al igual que mi determinación de formar parte de esta comunidad. Convertirme en miembro del jurado de la plataforma me permitió no solo profundizar en mi propia comprensión, sino también influir en quienes me rodeaban, llevando SIMA conmigo allá donde iba.

Cuando llegué a mi nuevo internado al otro lado del mundo, estaba decidida a compartir estas experiencias con mis compañeros y profesores. Con el apoyo de la señorita Hamilton y Daniela Kon, creé un programa extraescolar que ahora se conoce como «Social Impact Screenings». Formar parte de un entorno escolar tan internacional, rodeada de perspectivas y posibilidades tan diversas, me ha brindado la oportunidad única de contribuir a los debates sobre el cambio y la transformación a escala mundial.

3. ¿Cuál fue la primera película que proyectaste y por qué la elegiste?

Tras las clases introductorias, la primera película que proyecté a los alumnos, dirigida por Emmanuel Vaughan-Lee, fue *The Last Ice Age*. Se trata de un cortometraje de apenas unos 40 minutos de duración, y su carácter basado en las ciencias ambientales resultó ser la introducción perfecta a una serie de películas mucho más dramáticas y complejas. Gracias a sus fascinantes paisajes y a su dirección, esta película permitió a los alumnos familiarizarse con el mundo de los documentales sin tener que pasar por algo difícil de entender.

4. ¿Cómo reaccionaron tus compañeros ante las proyecciones? ¿Hubo alguna conversación o actividad que te llamara especialmente la atención?

El hecho de poder reunir a un grupo de estudiantes diverso y interesado me permitió disfrutar de una gran libertad a la hora de elegir los documentales que proyectar, y las conversaciones resultaron de lo más interesantes. Mis compañeros no solo pudieron compartir sus opiniones y críticas, sino que también supieron escuchar y valorar diferentes puntos de vista, lo que permitió que se expresaran desacuerdos respetuosos a través de debates fructíferos y constructivos.

5. ¿Con qué dificultades te encontraste al crear el club y cómo las superaste?

Al asistir a un internado bastante tradicional y muy académico, estamos muy ocupados, y si tenemos tiempo para ver una película, mis compañeros buscaban algo ligero; los documentales, y especialmente los de Sima, son increíbles, impactantes, importantes y transformadores, pero desde luego no son ligeros, y el proceso de poner en marcha una actividad extraescolar fue tedioso y nada sencillo. En primer lugar, tuve que tener clara la intención y presentar la idea a los responsables del colegio una vez que me concedieron la oportunidad de poner en marcha la actividad. El verdadero reto fue creer en el proyecto y en mí misma para convencer a otros estudiantes de que participaran. Colgué carteles en las paredes y convencí a mis amigos para que se lo contaran a sus amigos; tuve que comprometerme a centrarme en crear el espacio y la oportunidad con el mismo nivel de calidad y atención al detalle, independientemente de lo popular que fuera; tanto si la proyección acababa siendo para uno como para muchos, yo estaría allí y abriría las posibilidades de mantener conversaciones estimulantes con curiosidad y respeto, creciendo juntos como comunidad. El primer día asistieron más de 15 estudiantes, y otros días acabamos siendo solo unos pocos. Cada vez, parece que son las personas perfectas, las ideas, la inspiración y las conexiones que tenían que darse.

6. ¿Cómo ha influido el hecho de ser embajador de la Academia SIMA en tu forma de abordar el liderazgo y la participación en la comunidad?

Al darme cuenta de que todo lo que existe está en manos de los seres humanos y es gestionado por ellos, y dado que yo soy un ser humano, puedo colaborar y formar parte de aquello que deseo ver más en el mundo. En el colegio, los documentales son recursos fantásticos para humanizar grandes conceptos e inspirarnos a hacer lo que podamos, partiendo del deseo de aprender y reflexionar sobre las posibilidades.

7. ¿Podrías contarnos algún momento en el que sintieras que tu club realmente tuvo un impacto en tus compañeros?

Nuestros dispositivos personales nos distraen e impiden que conectemos la mente y el corazón. Dedicar tiempo a los documentales nos ha hecho darnos cuenta de que, si prestamos atención, si realmente prestamos atención, ocurre algo que nos hace comprender las cosas a un nivel muy diferente, uno que parece empoderarnos de la manera adecuada. No sé muy bien cómo expresarlo con palabras, pero he notado que nuestra actitud a la hora de salir al mundo está marcada por un empoderamiento que parece más auténtico, humilde y valiente, y que nos permite mostrarnos vulnerables y colaborativos.

8. ¿Qué papel crees que desempeñan las películas y la narración a la hora de motivar a los estudiantes a actuar y crear conciencia?

Asisto a un colegio con alumnos de todo el mundo, y nos hemos dado cuenta de que, a menudo, tenemos más cosas en común de las que nos separan. Con los documentales, nos dimos cuenta de que las obras que vimos nos permitían sentir esa familiaridad con otras personas de lugares y circunstancias diferentes. A menudo, se trata de situaciones difíciles que se muestran desde una perspectiva que nos hace sentir dignos y que cambia la forma en que nos relacionamos con nosotros mismos y con nuestro papel en el mundo; una empatía que nos fortalece el carácter y nos inspira en una etapa de nuestra vida en la que estamos decididos a vivir con un propósito.

9. ¿Qué consejo darías a otros estudiantes que quieran poner en marcha una iniciativa cinematográfica de impacto similar en su centro educativo?

En nuestro interior reside una sabiduría y una bondad fundamentales. La humanidad en todo el mundo está luchando, aprendiendo y haciendo todo lo posible por comprender las causas profundas, y por aferrarnos a nuestra humanidad compartida más allá de las historias que nos polarizan. En definitiva, ten el valor de seguir tus pasiones y aspiraciones, aunque haya obstáculos en el camino.

10. ¿Qué planes tienes para tu club o para tu trayectoria personal en el ámbito de los medios de comunicación y el impacto social?

Me entusiasma dejar un legado de aprendizaje y compromiso aquí, en mi centro educativo, así como aprovechar la oportunidad para dotar a todos los miembros de las herramientas necesarias para que lo apliquen en su experiencia universitaria y amplíen el debate hacia la acción colaborativa en diferentes ámbitos de interés y especialización.