Jingyuan Fu anima a los estudiantes de la Universidad de Hong Kong a liderar una campaña por la igualdad de género

«Los alumnos, inspirados por las historias y los temas presentados en las películas, comenzaron a intercambiar ideas y a idear proyectos destinados a abordar los retos del mundo real. El poder de la narración visual había despertado en ellos una pasión por el cambio social, lo que los impulsó a pasar de ser observadores pasivos a participantes activos en el debate mundial sobre cuestiones importantes».

Jingyuan Fu es profesor en la Universidad de Hong Kong, en China. Para el Desafío SIMA SDG, Jingyuan Fu decidió proyectar la película Don’t Cover It Up, Step Up.  

La película, «Don’t Cover It Up, Step Up», es un anuncio de servicio público. La protagonista, una videobloguera, enseña a sus seguidores en el vídeo cómo disimular los moratones con maquillaje después de haber sido maltratada por su marido. La historia da un giro cuando el marido entra en escena al final del vídeo.

A través de la película, Jingyuan Fu animó a los alumnos a conectar con el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) número 5: Lograr la igualdad de género y empoderar a todas las mujeres y niñas. Jingyuan Fu fue una de las ganadoras del SDG Challenge 2023.

¿Cómo describirías la experiencia de aprendizaje de tus alumnos?

La experiencia de aprendizaje de mis alumnos, impulsada por la campaña de impacto contra la desigualdad de género dirigida por ellos mismos, resultó transformadora, empoderadora y profundamente enriquecedora. La incorporación de películas de impacto social en el aula sentó las bases para un recorrido educativo único que traspasó las fronteras tradicionales, fomentando el pensamiento crítico, la empatía y la participación activa. Las películas sirvieron como poderosas narrativas que dieron vida a las realidades de la desigualdad de género. Los alumnos no fueron meros receptores pasivos de información; se involucraron emocionalmente en las historias, los personajes y las luchas representadas en las películas. Este cultivo de la empatía sentó las bases para una comprensión más profunda de las cuestiones matizadas que rodean a la desigualdad de género. Además, el carácter impulsado por los alumnos de la campaña les otorgó la autoridad para dirigir su propio aprendizaje. Pasaron de ser meros receptores de conocimiento a contribuyentes activos en la búsqueda de la concienciación y el cambio. Este cambio infundió un profundo sentido de la capacidad de acción y la responsabilidad, demostrando que los estudiantes poseen la capacidad de diseñar transformaciones sociales positivas. La inclusión de documentales puso de relieve el influyente papel de la narración visual. Los estudiantes descubrieron que las narrativas presentadas visualmente tienen una influencia significativa a la hora de formar opiniones y motivar la acción. Este reconocimiento abrió nuevas oportunidades para la expresión creativa y la comunicación eficaz, lo que llevó a los estudiantes a aprovechar los elementos visuales para transmitir mensajes complejos con impacto.

Nombre de los ODS que habéis tratado en clase:

ODS 5: Igualdad de género

ODS 6: Agua limpia y saneamiento 

ODS 14: Vida submarina

¿Podrías contarnos qué has aprendido al poner en práctica esta lección en tu clase?

Durante el proceso de implementación de una clase transformadora con mi clase, obtuve ideas clave que redefinieron mi filosofía docente y profundizaron mi comprensión del potencial de las experiencias de aprendizaje que dejan huella. Ver a los alumnos tomar las riendas en una iniciativa dirigida por ellos mismos puso de manifiesto su notable capacidad para impulsar un cambio positivo, lo que subraya el profundo poder de otorgar a los alumnos autonomía y responsabilidad. La integración de películas de impacto social reveló el papel transformador de la narración visual, que trasciende el estatus de las películas como herramientas educativas para convertirse en catalizadores de la conexión emocional y el pensamiento crítico. Esta experiencia puso de relieve la naturaleza dinámica del aprendizaje, convirtiendo el aula en un espacio vibrante de creatividad, colaboración y aplicación al mundo real. Además, el proyecto subrayó la importancia de la educación integral, haciendo hincapié en que fomentar habilidades como la empatía, el pensamiento crítico, la comunicación y el compromiso cívico es tan crucial como la excelencia académica. En esencia, la lección fue un testimonio de las dimensiones multifacéticas de la educación que van más allá de los libros de texto, ilustrando el potencial de los alumnos para convertirse no solo en individuos informados, sino en contribuyentes activos a un cambio social positivo.

Cuéntenos sobre su Informe de impacto:

Las películas sobre la desigualdad de género actuaron como potentes catalizadores, dando lugar a debates y reflexiones que invitaban a la reflexión entre los alumnos. Una consecuencia destacable fueron las sorprendentes y variadas reacciones de los alumnos. Ser testigo de su implicación y de sus respuestas emocionales resultó a la vez enriquecedor y gratificante. Las películas habían logrado traspasar los límites tradicionales de la educación, resonando a nivel personal en los alumnos. Esto, a su vez, alimentó un mayor sentido de la empatía y el pensamiento crítico. El momento inmediatamente posterior al visionado de las películas dio lugar a una serie de ideas y proyectos dentro del aula, que normalmente no se pueden explicar con palabras. 

Inspirados por las historias y los temas presentados en las películas, los alumnos comenzaron a intercambiar ideas y a idear proyectos destinados a abordar los retos del mundo real. El poder de la narración visual había despertado en ellos una pasión por el cambio social, lo que los había llevado a pasar de ser observadores pasivos a participantes activos en el debate global sobre cuestiones importantes. 

En respuesta a las impactantes películas sociales que abordaban la desigualdad de género, los estudiantes pusieron en marcha una campaña transformadora denominada «Girls Re:generate» en sus centros educativos y comunidades. La campaña, diseñada y llevada a cabo por los propios estudiantes, tenía como objetivo sensibilizar, fomentar el diálogo y contribuir activamente a la reducción de la desigualdad de género en los centros educativos. Esta iniciativa liderada por los estudiantes resultó ser un faro de cambio, que suscitó conversaciones cruciales y dejó una huella duradera tanto en el entorno escolar como en la comunidad en general. La primera fase de la campaña implicó una planificación meticulosa y la colaboración entre los estudiantes. Inspirándose en las películas, identificaron cuestiones clave relacionadas con la desigualdad de género que prevalecían en su escuela y comunidad. Esta fase de análisis crítico no solo profundizó la comprensión de los estudiantes sobre el tema, sino que también les empoderó para adaptar su campaña a fin de abordar retos específicos del mundo real. Para maximizar el alcance de su mensaje, los alumnos emplearon un enfoque múltiple. Organizaron talleres de sensibilización dentro de la escuela, que abarcaban temas como los estereotipos de género, la desigualdad de oportunidades y la importancia de fomentar un entorno inclusivo y solidario. Estos talleres se diseñaron no solo para educar, sino también para fomentar debates abiertos entre alumnos y profesores, creando un espacio para compartir ideas y experiencias. Los estudiantes también aprovecharon las plataformas de redes sociales para amplificar su campaña. Crearon contenidos atractivos, como infografías, vídeos e historias personales, para llegar a un público más amplio más allá de los límites de su escuela. Esta difusión digital resultó fundamental para suscitar conversaciones en línea sobre la igualdad de género, y el hashtag de la campaña ganó popularidad y fomentó un sentido de comunidad entre quienes se comprometieron con la causa. 

A medida que avanzaba la campaña, empezaron a surgir resultados tangibles. En el entorno escolar se observó un cambio positivo en las actitudes, con una mayor sensibilidad hacia las cuestiones de género. La campaña impulsó la creación de un Club de Igualdad de Género dentro del centro, lo que proporcionó una plataforma sostenible para debates e iniciativas continuos. Los estudiantes que antes eran meros observadores pasivos se convirtieron en defensores del cambio, cuestionando activamente los estereotipos y promoviendo la inclusión. Más allá de las puertas del centro, el impacto se extendió a la comunidad local. Los estudiantes organizaron eventos de sensibilización en colaboración con organizaciones locales, tendiendo un puente entre el centro y la comunidad en general. Estos eventos incluyeron mesas redondas, exposiciones de arte y foros comunitarios que fomentaron un diálogo inclusivo sobre la igualdad de género.