Películas que inspiran: cómo Andrew Dy utilizó la narración de historias para animar a los estudiantes de Filipinas a crear vídeos de sensibilización
«La experiencia de aprendizaje para nuestros alumnos fue profundamente transformadora y reflexiva. Las películas les hicieron darse cuenta de que el cambio social comienza en uno mismo, cultivando la empatía, la conciencia y el valor. A través de debates guiados y la colaboración creativa, aprendieron a relacionar sus valores personales con los retos globales, reconociendo que el liderazgo y la compasión son inseparables».
Andrew Dy
Andrew Dy, agente del cambio y educador de la ciudad de Cebú, Filipinas. Para el Desafío de los ODS de la APCEIU: «El uso del cine para promover la alfabetización mediática y la educación para la ciudadanía global», Dy decidió proyectar tres películas «Turning the Student Mind», Can’t Hide Me, y Taking Flighta a unos 200 estudiantes y animarlos a explorar la empatía, la autorreflexión y la responsabilidad social, entrelazadas con la esperanza de formarlos como ciudadanos del mundo.
La película Turning the Student Mind, narra la historia de tres estudiantes de la clase de sociología de Molly Beauregard mientras experimentan su innovador plan de estudios. A través de sus historias y de momentos vividos en el aula, la película muestra cómo el enfoque de Beauregard fomenta un alto nivel académico junto con una profunda autorreflexión y un sentido del potencial interior. La segunda película, Can’t Hide Me, explora cómo las mujeres y las niñas a menudo se enfrentan a formas sutiles y silenciosas de opresión que limitan su libertad y sus sueños. La historia sigue a Parvati, Mallika y Heena —tres mujeres que nunca se han conocido pero que comparten una lucha común— mientras dan pasos valientes para reclamar los espacios que les corresponden y desafían las barreras invisibles que restringen la vida de las mujeres. La tercera película, Taking Flight, cuenta la historia de la educadora maya Ingrid Villaseñor, quien crea su propia escuela centrada en la comunidad. Al ofrecer apoyo integral —comidas para los alumnos y talleres para los padres—, trabaja para reconstruir y fortalecer su comunidad en Panajachel. A través de estas historias, Dy buscó animar a los alumnos a conectar con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 3: Salud y bienestar, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 4: Educación de calidad, el Objetivo de Desarrollo Sostenible 5: Igualdad de género, Objetivo de Desarrollo Sostenible 10: Reducción de las desigualdades, Objetivo de Desarrollo Sostenible 11: Ciudades y comunidades sostenibles, Objetivo de Desarrollo Sostenible 16: Paz, justicia e instituciones sólidas, y Objetivo de Desarrollo Sostenible 17: Alianzas para los Objetivos.
ENTREVISTA CON SIMA
¿Por qué elegiste las películas de la SIMA Academy «Turning the Student Mind», «Can’t Hide Me» y «Taking Flight»?
Elegí estas tres películas de la SIMA Academy porque cada una de ellas transmite valores profundos y ofrece oportunidades significativas para inspirar a los alumnos tanto dentro como fuera del aula. «Tuning the Student Mind» plantea la idea de que la transformación personal y la atención plena son pilares fundamentales para un cambio social significativo. Ayudó a los alumnos a darse cuenta de que nuestra forma de comportarnos en las plataformas digitales suele reflejar nuestro estado interior, y de que la empatía, la conciencia de uno mismo y la presencia pueden contrarrestar la crueldad en Internet. Seleccioné Can’t Hide Me porque sabía que los estudiantes sacarían fuerzas del valor de las mujeres que recuperan su voz. La película les permitió reconocer dinámicas similares en los espacios en línea, donde muchos jóvenes se sienten silenciados o señalados. Les animó a reflexionar sobre cómo tomar una postura —por pequeña que sea— puede crear comunidades digitales más seguras e inclusivas. Por último, Taking Flight destaca la resiliencia, la colaboración y la acción inclusiva. Estos valores resonaron profundamente en los estudiantes, especialmente al relacionarlos con los retos del mundo real. En conjunto, las películas ofrecieron una perspectiva holística para comprender tanto el desarrollo interior como la responsabilidad social.
¿En qué medida la proyección cumplió tus objetivos para el evento en su conjunto?
El objetivo de las proyecciones era abrir la mente de los estudiantes y hacerles reflexionar sobre los ODS. Queríamos que los eventos inspiraran a los estudiantes a asumir el liderazgo y a colaborar con otras partes interesadas. Los estudiantes superaron nuestras expectativas, ya que demostraron empatía, humildad y perseverancia. Aprendieron a convertir la reflexión en acción, transformando las ideas extraídas de las películas en un impacto social tangible. Las campañas reforzaron su sentido de la responsabilidad cívica y les ayudaron a comprender cómo el crecimiento personal y el servicio a la comunidad están profundamente interrelacionados.
La experiencia confirmó que el cine puede ser un poderoso catalizador del liderazgo juvenil y la imaginación moral.
¿Podría decirnos si este evento ha cambiado la percepción que tiene el público sobre el tema y, en caso afirmativo, de qué manera?
Los alumnos describieron el proceso como una experiencia reveladora y enriquecedora. «Tuning the Student Mind» les animó a tomarse su tiempo, escuchar y dedicarse a la reflexión consciente, lo cual resultó fundamental en su forma de abordar sus proyectos de defensa social. «Can’t Hide Me» les inspiró a hacer frente a problemas de discriminación e injusticia, enseñándoles que el silencio puede perpetuar el daño. «Taking Flight» les recordó que incluso las acciones más pequeñas, cuando están motivadas por un propósito, pueden reconstruir comunidades y devolver la esperanza.
¿Cuáles fueron los principales temas de debate en el evento?
Tras ver las películas *Tuning the Student Mind*, *Can’t Hide Me* y *Taking Flight*, nuestros alumnos llevaron a cabo una profunda reflexión sobre cómo la conciencia personal y la responsabilidad social se entrecruzan en el mundo actual. Sus debates se centraron en una pregunta fundamental: ¿cómo convertimos la empatía en acción? Las películas les animaron a mirar hacia su interior, a cuestionar sus propios prejuicios y a reconocer que un cambio significativo comienza con la conciencia de uno mismo, el valor y la colaboración, principios fundamentales de los Objetivos de Desarrollo Interior (IDG).
De estas reflexiones surgieron dos proyectos impulsados por los alumnos. El primero fue una campaña de vídeo colaborativa sobre el acoso en línea, creada en colaboración con diversas organizaciones estudiantiles. Inspirado en «Tuning the Student Mind», el proyecto puso de relieve el bienestar mental y emocional, el respeto y la empatía digital. Los alumnos analizaron cómo el comportamiento en línea influye en la autoestima y el sentido de pertenencia de los demás. Influenciados por Can’t Hide Me, se sintieron motivados a desafiar el silencio y la discriminación, abogando por espacios en línea seguros e inclusivos. El vídeo final incluía testimonios personales, narraciones creativas y mensajes de amabilidad que resonaron en toda la comunidad escolar, dando lugar a conversaciones abiertas sobre la ciudadanía digital responsable.
El segundo proyecto surgió como respuesta al reciente terremoto ocurrido en el norte de Cebú. Conmovidos por la película *Taking Flight*, que retrata la reconstrucción de una comunidad basada en la educación y la compasión, los alumnos organizaron una campaña de ayuda humanitaria y realizaron un cortometraje documental que celebra la solidaridad en tiempos de crisis. En colaboración con los clubes escolares, el profesorado y las familias, coordinaron la recogida y distribución de artículos de primera necesidad. Más allá del apoyo material, los alumnos aplicaron sus habilidades comunicativas y mediáticas para concienciar sobre la resiliencia comunitaria y la responsabilidad compartida, transformando así la empatía en un compromiso social significativo.
Por favor, cuéntanos un momento memorable de tu evento.
Un momento memorable fue poder ver cómo, a lo largo de este proceso, el aula se convirtió en un espacio de cocreación y de objetivos comunes. Los alumnos relacionaron los IDG clave —especialmente «ser», «relacionarse» y «colaborar»— con los Objetivos de Desarrollo Sostenible sobre bienestar, igualdad y alianzas. A través del enfoque de la Educación para la Ciudadanía Global (GCED), llegaron a verse a sí mismos no solo como estudiantes, sino como participantes activos a la hora de abordar tanto los retos digitales como los problemas del mundo real.