«Proyectamos [la película de la Academia SIMA] JUANITA ante pacientes de lepra que se encontraban lo suficientemente bien como para asistir. Fue un evento estupendo, sobre todo porque tuvimos la oportunidad de conocer a pacientes de lepra recién ingresados, ya que los que habíamos visitado anteriormente habían recibido el alta. Motivamos a los pacientes con el ejemplo de la vida de JUANITA, quien detectó una necesidad en su comunidad y utilizó los escasos medios de que disponía para ofrecer una solución. Entre los pacientes de lepra había agricultores, estudiantes y artesanos, y les animamos a que no permitieran que su estado de salud les limitara. Nuestra mesa redonda versó sobre cómo podemos ser mejores embajadores para educar a la gente de nuestra comunidad local sobre esta enfermedad».
— Bukola Olalere
Bukola Olalere es una agente del cambio local y embajadora de World Merit Nigeria. Entre su público se encontraban un grupo de pacientes con lepra y el personal del Centro de Tuberculosis y Lepra de Alushi, en Keffi (Nigeria). Para el Desafío SIMA SDG, Bukola Olalere decidió proyectar la película JUANITA , que narra la historia de una comadrona en México que ha dedicado su vida a ayudar a los demás con su don para la curación. A través de la película, animó al público a conectar con Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) n.º 3: Garantizar una vida sana y promover el bienestar para todos en todas las edades
¿Por qué elegiste la película de la Academia SIMA JUANITA?
Para mí, fue la mejor opción para motivar e inspirar a mi público; además, quería una película relacionada con el ODS que resultara más relevante para ellos, que era el ODS 3: «Salud y bienestar».
¿En qué medida la proyección cumplió tus objetivos para el evento en su conjunto?
La película dio esperanza a las personas que viven con lepra y, tanto a mi equipo como a mí, nos alegró haber elegido a Juanita, ya que nuestro objetivo general al colaborar con el centro de lepra es demostrarles que, a pesar de su enfermedad, pueden seguir llevando una vida feliz y plena, y que World Merit Nigeria les acompaña en cada paso del camino.
¿Podría decirnos si este evento ha cambiado la percepción que tiene el público sobre el tema y, en caso afirmativo, de qué manera?
La vida de Juanita fue una gran fuente de inspiración. Asumió una tarea bastante abrumadora con el fin de ofrecer una solución a su comunidad. Esperamos que la proyección haya servido de inspiración a las personas que viven con lepra para que, al igual que Juanita, tengan el valor de informar a su comunidad sobre la enfermedad y les anime a no rendirse nunca y a no dejar que el estigma y la discriminación les desanimen.
¿Cuántos asistentes se inscribieron en otro evento similar?
Al finalizar la proyección y la mesa redonda, una de las personas afectadas por la lepra tomó la palabra en nombre del grupo y nos pidió que volviéramos a visitarlos. Nos contó que había perdido toda esperanza cuando le diagnosticaron la lepra, pero que, tras conocer la historia de Jaunita y participar en nuestra sesión de debate, había recuperado la esperanza y deseaba que volviéramos para proyectar la película ante otras personas.
¿El evento dio lugar a alguna campaña o a nuevas relaciones entre los ponentes, los asistentes o las organizaciones?
Tras la proyección, se creó un nuevo vínculo entre los ponentes y el público, y todos acordamos visitar con más frecuencia a las personas que viven con lepra. Un hombre que trabaja como electricista contó que él también había perdido la esperanza y las ganas de vivir, pero que la historia de Juanita y el debate le habían servido de inspiración y que ahora estaba dispuesto a vivir su vida y convertirse en un defensor de la causa en su comunidad.
Por favor, cuéntanos un momento memorable de tu evento.
Durante la sesión de debate, una mujer preguntó cómo podía «sacar adelante su vida»; quería poner en marcha un negocio de alimentación, pero temía que la gente nunca le comprara nada porque padecía lepra. Nuestra ponente le dio una respuesta muy inspiradora y le aconsejó que utilizara ese obstáculo como medio para crear una campaña en su comunidad sobre las personas que viven con lepra, de modo que las autoridades locales tomaran conciencia del problema. La ponente reconoció que quizá la gente no le comprara comida directamente a ella, pero que tal vez podría contratar a alguien para que la ayudara a cocinar mientras ella se ocupaba de la parte «empresarial» del negocio. Hacer ambas cosas a la vez, sugirió la ponente, ayudaría poco a poco a que el estigma se fuera desvaneciendo.