Los documentales son un medio de conexión que nos permite vivir historias personales conmovedoras. Nos ayudan a ver el mundo a través de los ojos de otra persona, aportando perspectivas fundamentales a la forma en que comprendemos historias que nos son desconocidas y, en última instancia, a la forma en que nos identificamos con ellas.
En el panorama actual de la información digitalizada, los educadores deben preguntarse si están perpetuando marcos pedagógicos obsoletos o si están incorporando nuevas metodologías a su plan de estudios para maximizar la implicación y la participación de los alumnos.
Incorporar contenidos de vídeo en el día a día de las clases es una forma estupenda de motivar a los alumnos de una manera que se ajusta a la forma en que absorben la información de forma natural. El alumno de hoy en día está expuesto a un flujo constante de estímulos audiovisuales. Para captar su atención, tenemos que empezar a «hablar su idioma».
El cine documental también ayuda a los alumnos a situar las lecciones de clase en una perspectiva global más amplia. A menudo, el material que se imparte en el aula parece limitado al espacio físico en el que se recibe. El cine documental contribuye a que la información trascienda los límites del sistema educativo, al mostrar directamente cómo estos conceptos afectan a personas reales en el tiempo y el espacio reales.
La cultura del streaming ha traído consigo importantes cambios estructurales que influyen en la forma en que los espectadores consumen los medios, otorgándoles una nueva capacidad de decisión que les permite ver contenidos en streaming donde y cuando quieran. Esta libertad suele tener un efecto secundario interesante: el paso de una experiencia de visionado colectiva a una individual. Si bien los espectadores ganan en autonomía, pierden ese vínculo que el cine tiene el potencial de crear.
El aula, un espacio intrínsecamente colaborativo, ofrece una oportunidad única para que alumnos y docentes profundicen juntos en su empatía y su conciencia cultural. El gran privilegio de disfrutar del cine en comunidad es que crea un espacio: un espacio para reflexionar, un espacio para plantear preguntas que nos rondan la cabeza y un espacio para convertir esos sentimientos en acciones.
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SIMA Academy es una innovadora plataforma educativa en línea que presta apoyo a la próxima generación de agentes del cambio a través del poder del cine de impacto. Ofrece acceso a una colección cuidadosamente seleccionada de más de 140 cortometrajes documentales galardonados y películas de realidad virtual, junto con recursos didácticos y lecciones participativas que dan vida a cuestiones relacionadas con los derechos humanos, los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y las innovaciones en el ámbito del emprendimiento social. Diseñada como una vía rápida hacia la educación para la ciudadanía global, la plataforma de streaming en línea lleva a los estudiantes en un viaje que va de la empatía y el pensamiento crítico a la acción.